{"id":10298,"date":"2023-03-29T13:37:46","date_gmt":"2023-03-29T18:37:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/?p=10298"},"modified":"2023-05-13T17:24:38","modified_gmt":"2023-05-13T22:24:38","slug":"elcerebrodelasmujeresesrosadoyeldeloshombreesazul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/elcerebrodelasmujeresesrosadoyeldeloshombreesazul\/","title":{"rendered":"El cerebro de las mujeres es rosada y el de los hombres azul: Los mitos de neurosexismo."},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10298\" class=\"elementor elementor-10298\" data-elementor-settings=\"{&quot;page_masthead_image_height&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:900,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:70,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;rhye_hide_title_disabled&quot;:&quot;yes&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7aa22bb elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7aa22bb\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e979bc8\" data-id=\"e979bc8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e363db8 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"e363db8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a54a1e2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a54a1e2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f14f7cb\" data-id=\"f14f7cb\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-caa1507 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"caa1507\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"color: #000000;\"><b>El cerebro de las mujeres es rosado y el de los hombres azul: Los mitos del neurosexismo.\u00a0<\/b><\/span><\/h5><p><span style=\"color: #000000;\"><i>En el siglo XIX, debido al emergente inter\u00e9s por la ciencia y el m\u00e9todo cient\u00edfico, muchos cient\u00edficos intentaron encontrar y explicar relaciones entre fen\u00f3menos sociales y los procesos biol\u00f3gicos. Un buen ejemplo es como se aplicaron los postulados de la selecci\u00f3n natural y sexual de Darwin para justificar ideas como el clasismo, racismo y sexismo.\u00a0<\/i><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">La idea del sexismo, en el contexto de la biolog\u00eda, defiende que los distintos comportamientos que existen entre hombres y mujeres se fundamentan en las diferencias biol\u00f3gicas del cerebro, tales como la anatom\u00eda y morfolog\u00eda de este, obviando la influencia de la socializaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Pero para hablar sobre este tema, primero tenemos que hablar un poco sobre teor\u00eda de g\u00e9nero, y la importante distinci\u00f3n entre g\u00e9nero y sexo. Para entender mejor esto, te quiero invitar a plantearte las siguientes preguntas:<\/span><\/p><h5><strong><span style=\"color: #000000;\">\u00bfCrees que tu sexo biol\u00f3gico (genitales) trae impl\u00edcito consigo todas las caracter\u00edsticas que definen tu g\u00e9nero socialmente construido (hombre, mujer)? <\/span><\/strong><\/h5><p><strong><span style=\"color: #000000;\">\u00bfAcaso el hecho de tener dos cromosomas X, o un par XY determina tu posici\u00f3n en la sociedad, los roles que tienes, las decisiones que tomas?<\/span><\/strong><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0La reflexion sobre\u00a0 estas preguntas, nos ayuda a comprender un poco mejor la diferencia entre sexo y g\u00e9nero, siendo sexo la categor\u00eda biol\u00f3gica con la que se clasifican las personas en hombres y mujeres, y siendo g\u00e9nero el conjunto de comportamientos y caracter\u00edsticas que socialmente se asocian a hombres o mujeres bajo las categor\u00edas de masculino y femenino.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Hist\u00f3ricamente, la respuesta a estas\u00a0 preguntas ha sido un \u2018S\u00ed\u2019 rotundo. La idea de que las diferencias entre personas de sexo masculino o femenino se basan en sus diferencias biol\u00f3gicas se conoce como \u201cesencialismo\u201d, una corriente que refuerza la idea de que la estructura del cerebro y sus funciones son fijas e innatas.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Lamentablemente, la ciencia en este campo ha permanecido impregnada de este paradigma esencialista, usando estudios con interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de resultados, sesgo, baja potencia estad\u00edstica, controles inadecuado, etc. para reafirmar ideas sexistas, como que las mujeres son inferiores o tienen menos capacidad racional que los hombres (por mencionar algunas).<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Un claro ejemplo de esto es el cient\u00edfico John Reid, quien public\u00f3 en 1843 un art\u00edculo llamado <i>\u201cMasa comparada del cerebro humano en hombres y mujeres\u201d<\/i>. En este estudio, se determin\u00f3 que, en promedio, el peso absoluto del cerebro de las mujeres era 140 gramos m\u00e1s livianos, por ende 10% m\u00e1s peque\u00f1os (sin considerar el peso total del cuerpo).<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0As\u00ed, este estudio sirvi\u00f3 para justificar la idea de que las mujeres eran inferiores mentalmente a los hombres. Lo sorprendente es que en este mismo estudio entregan los valores del peso del cerebro, pero ahora relativos al peso total del cuerpo, y en esta medida, el tama\u00f1o promedio del cerebro de las mujeres era un poco m\u00e1s grande que el de los hombres. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Pero este resultado, como no correspond\u00eda a lo esperado, se obvi\u00f3, enfocando la conclusi\u00f3n en que el cerebro de las mujeres era m\u00e1s peque\u00f1o, solo para corroborar la hip\u00f3tesis de la inferioridad intelectual de las mujeres.\u00a0\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En las \u00faltimas d\u00e9cadas, los estudios han dejado de tener como foco el probar que el cerebro de las mujeres era m\u00e1s peque\u00f1o o menos funcional que el de los hombres, y la b\u00fasqueda de pruebas de la inferioridad de la mujer se ha convertido en la b\u00fasqueda de pruebas de la \u201ccomplementariedad\u201d hombre-mujer. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Ahora las mujeres no somos menos inteligentes que los hombres, solo \u201cdiferentes\u201d. Por ejemplo, se dice que los cerebros de las mujeres est\u00e1n \u201cdise\u00f1ados\u201d para la empat\u00eda y la intuici\u00f3n, mientras que los de los hombres est\u00e1n optimizados para la raz\u00f3n y la acci\u00f3n. Lo cual coincide con el <i>statu quo<\/i> de los roles de g\u00e9nero.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Esta b\u00fasqueda de diferencias entre cerebros de distinto sexo ha tenido un auge en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, gracias al desarrollo de una t\u00e9cnica llamada resonancia magn\u00e9tica funcional (MRI por su nombre en ingl\u00e9s <i>magnetic resonance imaging<\/i>). Esta t\u00e9cnica permite observar la estructura, anatom\u00eda y funci\u00f3n del cerebro de una forma no invasiva.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En 2005, un grupo de la Universidad de California, us\u00f3 im\u00e1genes cerebrales obtenidas gracias a esta tecnolog\u00eda, para estudiar el cerebro de hombres y mujeres con el mismo coeficiente intelectual. Observaron que las mujeres ten\u00edan m\u00e1s materia blanca y que los hombres ten\u00edan m\u00e1s materia gris en las \u00e1reas del cerebro relacionadas con la inteligencia. La materia blanca y la materia gris corresponden a distintas estructuras de las neuronas, y est\u00e1n asociadas a la conectividad y el procesamiento respectivamente.\u00a0 <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">As\u00ed, este estudio fue utilizado de forma incorrecta para apoyar la falsa idea de que los hombres son \u201cnaturalmente\u201d mejores en pensamiento l\u00f3gico-matem\u00e1tico y las mujeres haciendo tareas en paralelo o <i>multi-tasking<\/i>. Este concepto de <i>multi-task<\/i> est\u00e1 relacionado con la capacidad de hacer dos o m\u00e1s cosas al mismo tiempo, y se ha pensado err\u00f3neamente que las mujeres poseen intr\u00ednsecamente esta capacidad, ya que estar\u00eda directamente relacionada con la capacidad de cuidar cr\u00edas, como algo evolutivo.\u00a0<\/span><\/p><h5><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00bfExiste el cerebro femenino o el cerebro masculino?<\/b><\/span><\/h5><p><span style=\"color: #000000;\">Para poder responder esta pregunta, tenemos que mirar el estado del ser humano menos influenciado por la sociedad, es decir,\u00a0 los\u00a0 reci\u00e9n nacidos. Un estudio realizado en la Universidad de California, mostr\u00f3 que el sexo no afectaba el tama\u00f1o estructural del cerebro en bebes reci\u00e9n nacidos, pero otros trabajos han refutado esta hip\u00f3tesis. Hasta ahora, la ciencia ha fallado en responder a esta pregunta, ya que a pesar del desarrollo de nuevas t\u00e9cnicas y la acumulaci\u00f3n de bases de datos, las respuestas son bastante dispares e incluso opuestas. Lo \u00fanico que s\u00ed queda claro, como lo demostr\u00f3 un estudio realizado por un grupo en California, es que el cerebro tiene una alta capacidad de modificar su conectividad. En este estudio mostraron que un grupo de ni\u00f1as que jugaba tetris una hora y media por semana, durante tres meses, mostraba un crecimiento en la corteza cerebral asociada al procesamiento visuo-espacial.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><i>Ahora te hago la pregunta: <br \/><\/i><\/span><\/p><h5><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00bfCrees que tu cerebro trae impl\u00edcito consigo las caracter\u00edsticas que te definen como hombre o mujer? <br \/><\/b><\/span><\/h5><h5><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00bfO piensas que los cerebros no son ni rosados ni azules, sino blancos y se van pintando del color que la sociedad les impone? <br \/><\/b><\/span><\/h5><p><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00a0<\/b><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><b>\u00a0<\/b><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><em>Bibliograf\u00eda:<\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a01- COMPARATIVE WEIGHT OF THE HUMAN <b>BRAIN<\/b> IN THE. <b>MALE<\/b> AND <b>FEMALE<\/b>. <b>Dr<\/b>. <b>John Reid<\/b>, in \u201cRetrospect of the Medical Sciences.\u201d <i>Provincial Medical Journal and Retrospect of the Medical Sciences<\/i>, vol. 6, no. 136, 1843, pp. 120\u201322. <i>JSTOR<\/i>.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">2- \u00a0Holland D, Chang L, Ernst TM, Curran M, Buchthal SD, Alicata D, Skranes J, Johansen H, Hernandez A, Yamakawa R, Kuperman JM, Dale AM. Structural growth trajectories and rates of change in the first 3 months of infant brain development. JAMA Neurol. 2014 Oct;71(10):1266-74. doi: 10.1001\/jamaneurol.2014.1638. PMID: 25111045; PMCID: PMC4940157.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">3- R. J. Haier, S. Karama, L. Leyba and R. E. Jung, \u2018MRI Assessment of Cortical Thickness and Functional Activity Changes in Adolescent Girls Following Three Months of Practice on a Visual-Spatial Task\u2019, <i>BMC Research Notes <\/i>2:1 (2009), p. 174.\u00a0<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-879e406 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"879e406\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0588c4d\" data-id=\"0588c4d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d11f013 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"d11f013\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0870d10 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0870d10\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<pre><span style=\"color: #000000;\"><strong>Autora :\u00a0<\/strong>Natalia Beiza <\/span><br \/><br \/><span style=\"color: #000000;\">Estudio biolog\u00eda en la Universidad de Chile y actualmente se encuentra terminando su doctorado en Neurociencias. Desde que empez\u00f3 su carrera cient\u00edfica siempre se interes\u00f3 por la divulgaci\u00f3n cient\u012bca, participando como profesora y monitora en distintos proyectos que buscan acercar la ciencia al p\u00fablico general. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha interesado tambi\u00e9n en el arte como manera de comunicar y generar acciones que puedan tener implicancias pol\u00edticas.<\/span><\/pre>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3cdf897 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3cdf897\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<pre><span style=\"color: #000000;\"><em>Ilustraci\u00f3n : Bertsy Goic Figueroa (@drainscience)<\/em><\/span><\/pre>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1c5e465 elementor-shape-rounded elementor-grid-0 e-grid-align-center elementor-widget elementor-widget-social-icons\" data-id=\"1c5e465\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"social-icons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-social-icons-wrapper elementor-grid\">\n\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-grid-item\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-icon elementor-social-icon elementor-social-icon-instagram elementor-repeater-item-20e371e\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/drawinscience\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-screen-only\">Instagram<\/span>\n\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"fab fa-instagram\"><\/i>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La idea del sexismo, en el contexto de la biolog\u00eda, defiende que los distintos comportamientos que existen entre hombres y mujeres se fundamentan en las diferencias biol\u00f3gicas del cerebro, tales como la anatom\u00eda y morfolog\u00eda de este, obviando la influencia de la socializaci\u00f3n&#8230;<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":10371,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1,149],"tags":[],"class_list":["post-10298","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-edicion-septiembre"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Fundacion-C.Tras-La-Huella-7.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10298","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10298"}],"version-history":[{"count":25,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10375,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10298\/revisions\/10375"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10371"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}