{"id":5840,"date":"2021-12-27T12:54:24","date_gmt":"2021-12-27T17:54:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/?p=5840"},"modified":"2021-12-27T17:19:42","modified_gmt":"2021-12-27T22:19:42","slug":"la-legislacion-de-la-madre-tierra-un-llamado-a-la-legislacion-de-la-mujer-originaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/la-legislacion-de-la-madre-tierra-un-llamado-a-la-legislacion-de-la-mujer-originaria\/","title":{"rendered":"La legislaci\u00f3n de la Madre Tierra, un llamado a la Legislaci\u00f3n de la Mujer originaria"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5840\" class=\"elementor elementor-5840\" data-elementor-settings=\"{&quot;page_masthead_image_height&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:900,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:70,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;rhye_hide_title_disabled&quot;:&quot;yes&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ba8aad2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ba8aad2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-70d02047\" data-id=\"70d02047\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2b82482d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2b82482d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #000000;\">Hace aproximadamente una d\u00e9cada se inici\u00f3 la r\u00e9plica de un concepto, o podr\u00edamos decir de un llamado, que en el pasar de los a\u00f1os ha venido tomando fuerza, y que, al d\u00eda de hoy, m\u00e1s all\u00e1 de una idea con fundamentos trascendentales, es una necesidad relevante para la pervivencia de la raza humana y todas las especies que habitamos el planeta tierra. Con esto, hago referencia a lo que se conoce como La Legislaci\u00f3n o proclamaci\u00f3n de los derechos de la madre tierra, un decreto que hacia el a\u00f1o 2010 fue aprobado en la paz Bolivia como acto consecuente a las alteraciones clim\u00e1ticas en el encuentro denominado: \u201cConferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Clim\u00e1tico y los\u00a0Derechos de la Madre Tierra\u201d con la participaci\u00f3n de delegados de 100 pa\u00edses y alrededor de 35.000 personas.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En esta conferencia fue determinado como car\u00e1cter esencial el siguiente acuerdo aprobado de manera un\u00e1nime:<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a8\u201d Los derechos inherentes de la Madre Tierra son inalienables en tanto derivan de la misma fuente de existencia. &#8230; Los derechos de cada ser est\u00e1n limitados por los derechos de otros seres, y cualquier conflicto entre sus derechos debe resolverse de manera que mantenga la integridad, equilibrio y salud de la Madre Tierra.\u201d<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Este es un acuerdo basado en la visi\u00f3n que abarca una amplia concepci\u00f3n de la tierra como un \u00f3rgano vivo, que posee un cuerpo propio y que en su figura maternal alimenta, sostiene y recrea la vida constantemente, particularmente, una visi\u00f3n que desde tiempos milenarios ha sido fundamento cosmog\u00f3nico de los pueblos originarios y que en el presente se ha compenetrado en la conciencia colectiva, llevando el mensaje de un planeta madre que nos sostiene a todos sin distinci\u00f3n de razas, credos o acervos culturales.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Por lo tanto, pensar en los derechos de este planeta que habitamos, trasciende la cosmogon\u00eda o la concepci\u00f3n espiritual, y pasa a ser una necesidad prioritaria en tiempos donde se aqueja una gran crisis ambiental, clim\u00e1tica y social, que se deriva del uso inconsciente y la sobreexplotaci\u00f3n de los recursos naturales, un uso incoherente que pintado de codicia, avaricia, ego\u00edsmo y sometimiento, ha venido degradando no solo al planeta, sino con \u00e9l, a la humanidad en general, ya que aleja las expectativas de una pervivencia digna y en bienestar.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En conclusi\u00f3n, todo el fundamento de este acuerdo est\u00e1 basado en el despertar de la consciencia humana frente a la manera en que establecemos nuestras relaciones con el entorno, particularmente con la tierra, y, por ende, el compromiso org\u00e1nico de velar en lo posible, por no seguir deteriorando y propiciando las rutas de extinci\u00f3n a distintas especies de la naturaleza que propician la vida y que conservan el equilibrio del planeta.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Lo cierto es, que si bien, estos derechos, al igual que los derechos humanos, no son cumplidos y respetados a cabalidad, cada a\u00f1o se encuentra un crecimiento poblacional de seres que encuentran un motivo de lucha y resistencia en esta legislaci\u00f3n.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Y entonces, \u00bfEn qu\u00e9 influye la legislaci\u00f3n de la Madre Tierra con la legislaci\u00f3n de la mujer originaria?<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Primero partir\u00e9 por reconocer de manera concisa que todas las personas independientemente de nuestro origen y ra\u00edz cultural, provenimos de la misma fuente natural y por ende la cohabitamos, y que en esa medida todos somos gente originaria, del gran planeta madre, de la naturaleza.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Luego de pensar y comprender que somos gente originaria, pensamos entonces en la mujer, de donde brota la vida y cuyo principio de existencia es dar a luz, no solamente hijos f\u00edsicos, sino, adem\u00e1s, ideas, proyectos, alimentos, palabra, amor, calidez y fortaleza, entre otras m\u00faltiples caracter\u00edsticas de la energ\u00eda femenina, que de manera elocuente nos asemejan al comportamiento y caracter\u00edsticas de existencia de la tierra.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En esa medida, se reconoce a la mujer como s\u00edmbolo inherente de la naturaleza, dadora de vida y sustentadora de la fertilidad a todo nivel, en la existencia colectiva.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">As\u00ed pues, entendiendo este principio esencial, es de comprender a su vez, que el reconocimiento de los derechos del planeta que nos sostiene es tan importante como el restablecimiento de los derechos de la mujer, que de igual manera se ha visto vulnerada en su integridad, violentada, abusada, sobreexplotada y marginada en una sociedad desequilibradamente patriarcal.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Por supuesto, comprendo que este no es este un tema nuevo, que venimos de a\u00f1os de manifestaciones y revoluciones femeninas con causa, y que aun as\u00ed continuamos en desequilibro y en la continua b\u00fasqueda de una sociedad m\u00e1s equitativa, una b\u00fasqueda que ya se traza como un plan de vida colectivo y que permanecer\u00e1 en el tiempo.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Con todo esto, en conclusi\u00f3n, quiero hacer un llamado a la coherencia de los actos que declaramos comprometidamente en nuestras sociedades, y que para estos tiempos exige de manera ardua, sean cumplidos, o por lo menos se transite hacia la materializaci\u00f3n de estos.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Debo decir que lo que me impulsa ciertamente a escribir un breve art\u00edculo sobre este tema, donde comparto mi punto de vista y mi opini\u00f3n, es la realidad que contemplo al escuchar a cientos de hombres profesar la legislaci\u00f3n de la madre en encuentros donde entre 100, la presencia femenina no llega siquiera, al 10%, y donde se sigue contemplando la realidad de una mujer que aguarda en su fog\u00f3n, en la crianza de sus hijos, en el lavar de las ropas\u2026 y un hombre que camina la ruta representativa de la sabidur\u00eda. Aclaro con esto, que no es este un texto que denuncie la masculinidad o que se aqueje de esta situaci\u00f3n, por el contrario, es m\u00e1s bien una reflexi\u00f3n sincera que invita a construir m\u00e1s espacios de inclusi\u00f3n donde sea reconocido el lugar de la mujer, que desde siempre se ha encargado de crear y criar vidas, y que, gracias a esta ardua labor, la vida permanece, permanecen los pueblos y sus caracter\u00edsticas culturales primordiales.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">De esta manera, invito a trav\u00e9s de estas palabras al querido lector a compartir este pensamiento que hace hincapi\u00e9 en un llamado extensivo, que desde muchas fuentes hace eco, que nos llama\u00a0 a no abusar de los recursos no solo de la tierra, sino de los seres que la habitamos, y que somos parte integral de ella misma, un llamado a valorar el lugar de la mujer desde nuestra propia naturaleza, al hombre, a los ni\u00f1os, a los ancianos y a toda forma de vida humana y no humana que desempe\u00f1a un papel \u00fanico e indispensable para el funcionamiento de la existencia.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Es una utop\u00eda tal vez, pero grato es saber que transitamos hacia aquellas utop\u00edas que nos cultivan pensamientos inteligentes, y que invitan a ser m\u00e1s consecuentes de nuestras palabras a la acci\u00f3n y de la acci\u00f3n a la visi\u00f3n y al ensue\u00f1o que vislumbra un mejor ma\u00f1ana.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Con determinaci\u00f3n hoy declaro a voz propia, que si luchamos por los derechos de vida, nos incluyen a todos, y que en definitiva, si la mujer no ocupa el lugar que le corresponde en equilibrio a la masculinidad, la legislaci\u00f3n de la madre tierra es muy lejana, y se podr\u00eda decir, inalcanzable.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #800000;\"><em><strong>Autora : Xochi Bucuru Botache\u00a0<\/strong><\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #800000;\"><em><strong>M\u00e9dico tradicional, gestora cultural y comunicadora a trav\u00e9s de medios visuales y escritos.<\/strong><\/em><\/span><br \/><span style=\"color: #800000;\"><em><strong>Es proveniente de familia materna ind\u00edgena, su ra\u00edz indio mestiza le ha llevado a cultivar por herencia la medicina tradicional la cual combina con el arte y la espiritualidad, lo que le proporciona un contacto m\u00e1s humano e \u00edntegro con la salud. Desde su juventud la creaci\u00f3n narrativa, la composici\u00f3n de cantos medicina y letras sencillas han decorado su vida y le han proporcionado una cercan\u00eda a la \u00f3ptica y la sensibilidad art\u00edstica.<\/strong><\/em><\/span><\/p><p><span style=\"color: #800000;\"><em><strong>Fotograf\u00eda : Mariela Alvarez\u00a0<\/strong><\/em><\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-59712b8 text-center elementor-widget elementor-widget-rhye-widget-content-block\" data-id=\"59712b8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"rhye-widget-content-block.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\n\t\t<div class=\"section section-content clearfix\" data-arts-os-animation=\"true\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"section-content__inner\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"section-content__wrapper-heading\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"section__headline mb-1 mb-md-2\"><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"w-100\"><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"section-content__heading split-text js-split-text mb-1\" data-split-text-type=\"lines,words\" data-split-text-set=\"words\"><h4 class=\"p1\">C\u00f3mo respondemos a los desaf\u00edos de la emergencia clim\u00e1tica desde el encuentro y<\/h4><h4 class=\"p1\">reconocimiento de la interculturalidad?<\/h4><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"section-content__wrapper-content\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"w-100\"><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"section-content__text split-text js-split-text\" data-split-text-type=\"lines\" data-split-text-set=\"lines\"><p>Melisa C\u00e1ceres<\/p><\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace aproximadamente una d\u00e9cada se inici\u00f3 la r\u00e9plica de un concepto, o podr\u00edamos decir de un llamado, que en el pasar de los a\u00f1os ha venido tomando fuerza, y que, al d\u00eda de hoy, m\u00e1s all\u00e1 de una idea con fundamentos trascendentales, es una necesidad relevante para la pervivencia de la raza humana y todas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4067,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[73,65],"tags":[18,20,21],"class_list":["post-5840","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-previos","category-opinion","tag-creative","tag-design","tag-develop"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/WhatsApp-Image-2021-09-10-at-7.56.33-AM.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5840","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5840"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5840\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4067"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5840"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5840"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5840"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}