{"id":8701,"date":"2022-05-27T13:29:15","date_gmt":"2022-05-27T18:29:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/?p=8701"},"modified":"2022-11-08T10:05:55","modified_gmt":"2022-11-08T15:05:55","slug":"enrollamiento-en-la-tercera-puerta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/enrollamiento-en-la-tercera-puerta\/","title":{"rendered":"ENROLLAMIENTO EN LA TERCERA PUERTA"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8701\" class=\"elementor elementor-8701\" data-elementor-settings=\"{&quot;page_masthead_image_height&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:900,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:70,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;rhye_hide_title_disabled&quot;:&quot;yes&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a54a1e2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a54a1e2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f14f7cb\" data-id=\"f14f7cb\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-caa1507 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"caa1507\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h5><span style=\"color: #000000;\">Apreciado lector, lo que leer\u00e1 a continuaci\u00f3n es un peque\u00f1o fragmento de una experiencia de medicina denominada temazcal, como parte de mi proceso de investigaci\u00f3n doctoral. No pretende ser un recuento exhaustivo de las experiencias que pueden vivirse, en tanto que la medicina afecta los cuerpos- mentes de las personas de formas diferentes. En su lugar, es una breve descripci\u00f3n de ciertas experiencias, que apuntaron a entender qu\u00e9 pr\u00e1cticas de la diferencia se encontraban en el temazcal; es decir, c\u00f3mo el temazcal hace una ontolog\u00eda particular.<\/span><\/h5><h5>\u00a0<\/h5><p><span style=\"color: #000000;\">El ritual del temazcal o casa de vapor puede tomar muchas formas y secuencias, dependiendo del lugar donde se est\u00e9 practicando. Dejar\u00e9 a los arque\u00f3logos y etnohistoriadores las preguntas acerca de d\u00f3nde surge esta pr\u00e1ctica y cu\u00e1nto tiempo se estima que tiene de existencia. La forma de temazcal que experiment\u00e9 la ofrece la familia de Yarumari y Kandami Yari, en zona rural del departamento de Cundinamarca, en el centro de Colombia; y tuvo lugar el 05 de diciembre de 2021. Los nombres mestizos de los participantes fueron cambiados para proteger su identidad.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">El proceso del temazcal inicia con mensajes que circulan en redes sociales, como Facebook o WhatsApp, en el que se promociona la casa de vapor. Usualmente se emplean fotograf\u00edas de las estructuras empleadas, una hoguera y algo de paisaje; a veces tambi\u00e9n se retratan personas en grupo, momentos antes o despu\u00e9s de la medicina. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Las personas que tenemos contacto con los oferentes, acudimos a la casa, que se encuentra al interior de las colinas cundinamarquesas. \u00a0Hay que caminar la \u00faltima parte del trayecto en ascenso por varias fincas, para ser recibidos con un vaso de agua o jugo para apaciguar la sed y la agitaci\u00f3n del \u00faltimo tramo.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Una vez presentes todas las personas, es necesario cambiarse de ropa a un traje de ba\u00f1o o falda larga, para tomar la medicina. Luego, hay que descender unos 200 metros hasta la meseta que contiene las estructuras empleadas para el temazcal. Una de ellas, que puede albergar alrededor de 25 personas, est\u00e1 construida con barro y se encuentra en el extremo norte de la meseta. La que empleamos aquel d\u00eda era m\u00e1s peque\u00f1a, hecha de guadua y que asemeja un peque\u00f1o igl\u00fa, que se cubrir\u00eda con mantas y cobijas para guardar el calor. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Las estructuras tienen un hoyo cavado en el centro, el \u201combligo\u201d, donde se depositan piedras volc\u00e1nicas calentadas en la hoguera \u2013 tambi\u00e9n conocidas como \u201cabuelas\u201d por su edad &#8211; y a las que se les aplicar\u00e1 el agua arrojada con hierbas arom\u00e1ticas, para producir el vapor.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Antes de iniciar, los participantes nos ubicamos alrededor de la hoguera para armonizarnos. Yarumari emplea unas resinas que se queman en un recipiente para cubrir a los participantes con sahumerios, que debemos abanicar hacia nuestros cuerpos. Luego, una ofrenda consistente de semillas, arroz, granos y otros materiales, se reparte entre los participantes para ofrecerse a los cuatro puntos cardinales dentro de nuestros pu\u00f1os alzados, y tambi\u00e9n al cielo y la tierra. La ofrenda finalmente se arroja al fuego. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Las mujeres ingresan primero al temazcal, ubic\u00e1ndose alrededor del ombligo de la mejor manera posible, luego ingresamos los hombres. Es virtualmente imposible no tener contacto f\u00edsico con los dem\u00e1s participantes. Una vez todos estamos dentro, se cubre el ingreso con una manta, para cerrar la estructura completamente. De esta manera inicia la primera puerta, o el primer ciclo que consiste en la entrada de las piedras volc\u00e1nicas calentadas en la hoguera al ombligo del temazcal, que ser\u00e1n roseadas con agua \u2013 empleando hierbas arom\u00e1ticas \u2013 para producir el vapor. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Una vez las abuelas ingresan, se ofrecen cantos acompa\u00f1ados de tambores, alusivos al motivo simb\u00f3lico de la puerta. Cada puerta tiene una duraci\u00f3n aproximada de 10 \u2013 15 minutos. Luego, el temazcal se abre moment\u00e1neamente para dar ingreso a nuevas piedras \u2013 abuelas y volver a cerrarse. La primera se le denomina puerta del fuego, a la segunda del aire, tercera del agua, y cuarta de la tierra. Los procesos y peticiones de sanaci\u00f3n propia se realizan hacia la tercera y cuarta puerta.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Durante la tercera puerta del temazcal o la puerta del agua, sent\u00ed que las piernas y los brazos se dorm\u00edan. No fue aquella sensaci\u00f3n donde se pierde la sensibilidad y la movilidad de los miembros y al cambiar de posici\u00f3n se sienten agujitas en la piel. Era una sensaci\u00f3n de entumecimiento, como si el cuerpo se estuviera enrollando sobre s\u00ed mismo. Tuve que dejar de cantar, para tratar de encontrar una posici\u00f3n c\u00f3moda, entre las diez personas que ocup\u00e1bamos el breve espacio que hab\u00eda entre el ombligo del temazcal, un hoyo cavado en la tierra donde ya se hab\u00edan depositado varias abuelas (piedras volc\u00e1nicas calientes) en las dos primeras puertas, y la estructura exterior de guadua y mantas. La luz al interior del temazcal era tenue y ocasionalmente los vapores calentaban intensamente el rostro y los hombros.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Yarumari, qui\u00e9n dirig\u00eda los cantos y tocaba el tambor, not\u00f3 mi enrollamiento. Nos explic\u00f3 a los participantes que era una prueba de la medicina, que pueden ser suaves si dejamos que act\u00fae; pero si nos resistimos, nos prueba m\u00e1s fuertemente. La medicina \u2013 ya no como saber, ni como proceso, sino como agente &#8211; buscaba doblegarme. El enrollamiento disminuy\u00f3 entre la tercera y cuarta puerta. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Cuando empez\u00f3 la cuarta, la puerta de la sanaci\u00f3n, el enrollamiento retorn\u00f3 a\u00fan m\u00e1s fuerte. Me volv\u00ed un nudo. Las piernas entumecidas y las manos enrolladas no me dejaron adoptar una posici\u00f3n c\u00f3moda. Kandami Yari y la participante que se encontraba a mi derecha me permitieron ocupar parte de su espacio y logr\u00e9 acostarme con las rodillas dobladas, los pies en la tierra y el rostro mirando hacia arriba. La respiraci\u00f3n y el ritmo cardiaco parec\u00edan acompasarse con el tambor y los cantos; el coraz\u00f3n lat\u00eda r\u00e1pidamente y las respiraciones eran cortas y frecuentes.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Mientras yac\u00eda sobre la espalda, me sobrevino una sensaci\u00f3n de silencio. No porque los cantos hubieran cesado, m\u00e1s bien mi mente cambi\u00f3 de estado y ya no prestaba tanta atenci\u00f3n al enrollamiento. Por varios minutos vagu\u00e9 entre un estado de consciencia parcial y enso\u00f1aci\u00f3n; en el que sab\u00eda d\u00f3nde estaba, qui\u00e9n era y pod\u00eda escuchar los cantos; pero mi mente se negaba a prestar atenci\u00f3n y vag\u00f3 libremente. No fue una experiencia angustiosa, m\u00e1s bien se parec\u00eda al momento previo a quedarse dormido. En alg\u00fan momento empec\u00e9 a ser m\u00e1s consciente de mi respiraci\u00f3n y poco a poco fui recuperando la movilidad del cuerpo, que se desenroll\u00f3. La calma acab\u00f3 por inundar todo mi cuerpo. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Me incorpor\u00e9 nuevamente y sent\u00ed como si un peso se hubiera quitado de encima, el cuerpo se sent\u00eda fluido y el nudo se hab\u00eda deshecho. Pude volver a entonar los cantos. Kandami Yari, que tambi\u00e9n estaba pendiente de mi enrollamiento, separ\u00f3 algunas hierbas del manojo que ten\u00eda en la mano y que usaba para arrojar agua sobre las piedras-abuelas y me las dio, eran yerbabuena, limonaria y manzanilla. Las puse entre mis manos, las apret\u00e9 y luego cubr\u00ed mi boca y nariz.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Momentos m\u00e1s tarde, mientras respiraba los aromas que desprend\u00edan las hierbas, una sensaci\u00f3n de tristeza pas\u00f3 por m\u00ed. La sent\u00ed entrando por los brazos y centr\u00e1ndose en el pecho, para moverse a mis ojos. No sent\u00ed la tristeza como algo m\u00edo, no pod\u00eda identificar de d\u00f3nde pod\u00eda haber salido. No hab\u00eda ninguna idea asociada a la tristeza, solo la sensaci\u00f3n de ella. De alguna manera, era como si la tristeza que sent\u00eda fuera un reflejo. Abr\u00ed los ojos y not\u00e9 que la participante que se encontraba frente a m\u00ed, al otro al otro lado del ombligo del temazcal, estaba llorando. Las canciones hab\u00edan ocultado el ruido de un llanto tranquilo. Otra participante a la derecha tambi\u00e9n lloraba.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Algunos minutos m\u00e1s tarde, entre la tristeza, la calma, el vapor con olor a hierbas arom\u00e1ticas, la quemaz\u00f3n y los cantos, el temazcal lleg\u00f3 a su fin. Se levantaron las cobijas que cubr\u00edan el temazcal y poco a poco se dej\u00f3 descender la temperatura. Yarumari y Kandami Yari nos ofrecieron agua, mientras nos dec\u00edan que al final del temazcal, la medicina permite notar porqu\u00e9 se dice que el agua es dulce. Al beberla, fue inevitable notar que el agua se inclinaba m\u00e1s al dulce que a cualquier otro sabor.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">La experiencia, vista y rememorada a trav\u00e9s de las notas de campo, permite plantear varias preguntas y reflexiones. Originalmente, hab\u00eda acudido al temazcal para tratar de entender c\u00f3mo \u00e9ste, visto como una pr\u00e1ctica, podr\u00eda hablar de la diferencia de la comunidad panche, o la panchedad. Durante el proceso del temazcal, hay una orientaci\u00f3n y acompa\u00f1amiento permanente de Yarumari y Kandami Yari. Sus roles conocimientos y experiencias compartidas durante la medicina hacen claro que ellos son diferentes al resto de participantes del temazcal; se practican roles de direcci\u00f3n, canto, producir el vapor, observar y orientar a los participantes y explicar los fen\u00f3menos y experiencias que se presentan; tambi\u00e9n, se practica cuidado sobre los participantes, respondiendo preguntas, ofreciendo agua y hierbas arom\u00e1ticas cuando lo ven oportuno.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Hay momentos en el temazcal donde las personas nos sentimos unidas, conectadas de forma inesperada a completos desconocidos. En el temazcal se transforman las relaciones, moment\u00e1neamente, se permiten cercan\u00edas, intimidad, solidaridad con los participantes; hasta aparece la situaci\u00f3n de reflejar emociones de otras personas. No obstante, esta uni\u00f3n temporal y circunstancial parece contrastar los momentos anteriores y posteriores al temazcal, cuando las personas nos presentamos, o despu\u00e9s de la medicina cuando se comparten alimentos, se toman turnos para ba\u00f1arnos y cambiarnos; y los participantes partimos con rumbos diferentes. El nodo que nos une son Yarumari y Kandami Yari, pero los dem\u00e1s participantes muy probablemente no nos volveremos a encontrar.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Esta experiencia, m\u00e1s que contestar afirmativa o negativamente la pregunta que llevaba, parece orientar nuevos cuestionamientos. Pareciera que el temazcal, adem\u00e1s de ser una tecnolog\u00eda m\u00e9dica ofertada a poblaci\u00f3n ind\u00edgena y no ind\u00edgena, produce circunstancialmente momentos de uni\u00f3n o casi liminalidad entre las personas que participamos de la medicina. No obstante, esa experiencia de hermandad entre los participantes contrasta con la diferencia que producen los roles y conocimientos de Yarumari y Kandami Yari.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En el tiempo, pareciera que los lazos que se fortalecen son con las personas que dirigen la medicina y no con los dem\u00e1s participantes del temazcal, con los que emergen asombrosos lazos de empat\u00eda y conexi\u00f3n, pero que se diluyen en la distancia al salir del temazcal. Se afianza una relaci\u00f3n en la que los participantes pueden volver a participar de la medicina, en el que el rol de Yarumari y Kandami Yari no se altera. <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><span style=\"color: #000000;\"><br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Una diferencia se ve alimentada, renovada y reafirmada cada vez que esto ocurre. A\u00fan no s\u00e9 si a eso puede llam\u00e1rsele panchedad, pero invita a observar m\u00e1s atentamente los momentos anteriores, durante y posteriores de la medicina, para tratar de entender c\u00f3mo y en qu\u00e9 momentos aparece su diferencia.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p><p><em><span style=\"color: #800000;\">Autor:<\/span><\/em><\/p><p><em><span style=\"color: #800000;\">Jorge Mario Guerrero Bedoya<\/span><\/em><\/p><p><em><span style=\"color: #800000;\">Antrop\u00f3logo de la Universidad Externado de Colombia, Magister en antropolog\u00eda de la Universidad de los Andes, estudiante de doctorado en Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia<\/span><\/em><\/p><p><em><span style=\"color: #800000;\">guerrerobedoya@gmail.com<\/span><\/em><\/p><div>\u00a0<\/div><div>\u00a0<\/div>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ba8aad2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ba8aad2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-70d02047\" data-id=\"70d02047\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2b82482d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2b82482d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>\u00a0<\/p><p><em>\u00a0<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apreciado lector, lo que leer\u00e1 a continuaci\u00f3n es un peque\u00f1o fragmento de una experiencia de medicina denominada temazcal, como parte de mi proceso de investigaci\u00f3n doctoral. 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