{"id":8983,"date":"2022-08-12T11:47:03","date_gmt":"2022-08-12T16:47:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/?p=8983"},"modified":"2022-11-08T10:07:02","modified_gmt":"2022-11-08T15:07:02","slug":"las-huellas-invisibles-del-confinamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/las-huellas-invisibles-del-confinamiento\/","title":{"rendered":"Las huellas invisibles del confinamiento"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8983\" class=\"elementor elementor-8983\" data-elementor-settings=\"{&quot;page_masthead_image_height&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:900,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:70,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;rhye_hide_title_disabled&quot;:&quot;yes&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a54a1e2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a54a1e2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f14f7cb\" data-id=\"f14f7cb\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-caa1507 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"caa1507\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una situaci\u00f3n peculiar y sin precedentes para nuestra generaci\u00f3n, s\u00fabitamente una parte enorme de la humanidad se vio pasando casi todo su tiempo, tanto libre como laboral, encerrado en sus casas. Esto inevitablemente llev\u00f3 a que esas cabezas, desesperadas por est\u00edmulos, empezaran a indagar en el antiguo deporte de reflexionar. Para ser los simios m\u00e1s ingeniosos del planeta, tenemos una notable capacidad de infrautilizar nuestras capacidades.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Durante un breve espacio de tiempo pareci\u00f3 cual si un\u00e1nimemente las personas hubiesen encontrado una piedra angular respecto a como vivir mejor. La comprensi\u00f3n de que ciertos aspectos resultaban inalienables para pretender alcanzar una existencia que no ronde entre lo malo y lo peor &#8211; como tan a menudo suele suceder -, ilumin\u00f3 las vidas y bocas de miles de personas con ganas de gritar y compartir sus gritos. Apareci\u00f3 un canto en com\u00fan que hablaba de espiritualidad, cuidado personal y la vital importancia de interrelacionarse.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Confieso que me es f\u00e1cil sentirme incr\u00e9dulo ante cualquier esperanza masiva de cambio de conciencia o evoluci\u00f3n social cuya intensidad y legitimidad prometa un progreso inmediato, a\u00fan cuando sean ideas o principios con los que adhiera completamente, sin embargo, la forma en la que se desarrollan muchas veces vaticina una muerte temprana y una r\u00e1pida evoluci\u00f3n hacia el olvido o la tergiversaci\u00f3n. Probablemente esto ha solo empeorado con generaciones cuya vida pasi\u00f3n y muerte pasa por una cosmovisi\u00f3n cada vez m\u00e1s vertiginosa e inmediatista, incapacitados de dimensionar que cualquier escenario actual es producto de toda una afluencia cultural pasada y cuyo momentum define parte de la trayectoria que probablemente ser\u00e1 tendencia en el futuro. En otras palabras, no somos un milagro que lleg\u00f3 a cambiar el mundo con nuestra luz y sabidur\u00eda. Si bien es verdad que estamos en la cresta de la ola respecto a progresos sociales y tecnolog\u00eda, tambi\u00e9n lo estuvo casi toda persona en cada sucesivo d\u00eda de su vida desde que se empez\u00f3 a contar el tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde aqu\u00ed comienza a generarse un espiral donde una buena idea puede terminar banaliz\u00e1ndose hasta que se olvide sin mayores consecuencias. Esto puede pasar con casi cualquier cosa, pero seguir\u00e9 enmarcando esto en el confinamiento.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Redes sociales y noticias estallaban con titulares de una nueva realidad, una nueva conciencia y una renovada curiosidad por c\u00f3mo vivimos. La perspectiva que dio el encierro nos permiti\u00f3 valorar aquellas cosas como importantes y, siendo algo reduccionista, a muchos les plante\u00f3 la importancia de cultivar aspectos de la vida ajenos a lo laboral o a su <em>yo fundamental. <\/em>Las personas de m\u00faltiples capacidades son hoy vestigios renacentistas ante el humano moderno, completamente especializado hasta saber todo sobre nada. La gente comenz\u00f3 a cocinar m\u00e1s, se preocuparon de ordenar sus hogares y desde nuestra ventana ve\u00edamos a un sujeto que pint\u00f3 su terraza (no fue el \u00fanico, vimos muchas reformas hogare\u00f1as desde el balc\u00f3n). Miles de guitarras salieron de sus fundas y fueron afinadas por primera vez en meses mientras bibliotecas hogare\u00f1as ve\u00edan por fin manos curiosas recuperando libros que por a\u00f1os no se movieron. Durante este tiempo, pareci\u00f3 florecer una valiosa llama que la involuci\u00f3n hab\u00eda lentamente ahogado. <br><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">El humano volv\u00eda a transformarse en un ser de m\u00faltiples capacidades. La interrupci\u00f3n de su participaci\u00f3n viciosa en una sociedad alienante ech\u00f3 luz, por un momento, al hecho de que somos criaturas asombrosamente capaces de aprender nuevas habilidades y que el estar en la cresta de la ola de la tecnolog\u00eda nos permit\u00eda acceder a una abismante cantidad de informaci\u00f3n respecto al t\u00f3pico que quisi\u00e9ramos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta aqu\u00ed parece una consecuencia positiva para una situaci\u00f3n tr\u00e1gica, una forma sana de encontrar un optimismo pr\u00e1ctico y necesario para poder cultivar aristas que quiz\u00e1s por a\u00f1os estuvieron reprimidas o relevadas a un segundo plano. Normalmente no se tiene el tiempo para pintar una terraza o aprender una canci\u00f3n en guitarra cuando se tiene trabajo remunerado que hacer. El tiempo libre se vuelve necesariamente tiempo de descanso para poder seguir rindiendo con productividad, por lo tanto, no suele alcanzar la energ\u00eda para que esa persona voluntariosa y alegremente decida hacer algo como practicar pasteler\u00eda, ya que entre viajar, trabajar y volver, muy pocas fuerzas y \u00e1nimos quedan para nada que no sea solo volver a prepararse para otra jornada virtualmente id\u00e9ntica. Este supuesto quiebre en el modelo no solamente implic\u00f3 que ya no hab\u00eda tiempos de traslado desde y hacia el \u00e1rea de trabajo, sino que tra\u00eda adem\u00e1s pancartas de espiritualidad y profundos sentimientos de autovaloraci\u00f3n.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><br><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Ac\u00e1 comienza la ca\u00edda de una buena idea en el inevitable destino de toda cosa que llega tan repentinamente a una sociedad con bases mucho m\u00e1s anquilosadas de lo que quisiera aceptar. Un entusiasmo viral trae la buena nueva y se consume como pan caliente: B\u00e1sicamente, podemos experimentar algo distinto en nuestro cotidiano. R\u00e1pidamente esto se convirti\u00f3 en un mandato impl\u00edcito, de forma que si no estabas en este nuevo viaje casi forzado de introspecci\u00f3n y crecimiento, estabas qued\u00e1ndote atr\u00e1s. Las viejas ansiedades de las personas siempre encuentran como calar de vuelta al cerebro, por lo que este espacio tom\u00f3 el tinte de responsabilidad para con uno mismo: Si no aprendiste a cocinar algo nuevo, est\u00e1s desaprovechando el tiempo una vez m\u00e1s. Siempre la popular ansiedad del tiempo desperdiciado. Lo que era un espacio de reflexi\u00f3n y autoconocimiento se convirti\u00f3 en uno de obligatoria acci\u00f3n y de un segundo a otro, la vida continu\u00f3 su curso y la <em>nueva realidad<\/em> nunca lleg\u00f3. La espiritualidad se bebi\u00f3 como un jugo de placebo para pasar el tiempo y las guitarras volvieron a sus fundas. Las empresas estrujaron lo que pudieron y mercadolibre subi\u00f3 por las nubes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Cuando la sociedad y la medicina lograron sobreponerse al shock inicial producido por la enfermedad, todo este espacio ganado por el autocuidado r\u00e1pidamente dej\u00f3 de estar en boga y pas\u00f3 a un tercer plano, porque ahora que el mundo vuelve a funcionar, nos demanda subirnos a la rueda nuevamente. Y no solo basta con eso, ahora el contraste social exige, agazapadamente, que tienes que volver con m\u00e1s fuerza que antes. Aprovechar que volvi\u00f3 el transporte p\u00fablico y las fiestas en toda su gloria, o nuevamente est\u00e1s perdiendo el tiempo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Pareciera que regularmente nos perdemos la oportunidad de hacer una mejor sociedad, o quiz\u00e1s la sumatoria de esta constante inquietud a lo largo del tiempo efectivamente culmine en que terminemos generando un mundo mejor, aunque probablemente no alcance una vida para ver m\u00e1s que solo una parte de ese movimiento en la curva de su historia. M\u00e1s que seguir esperando una gran revoluci\u00f3n, el &nbsp;verdadero esmero es mantener en el cotidiano las repercusiones individuales que eventualmente podr\u00edan generar la masa cr\u00edtica de un cambio. No se pueden apurar los procesos contra su inercia por todas las inevitables fuerzas que pujar\u00e1n newtonianamente en contra. Fuerzas humanas, fuerzas culturales y fuerzas econ\u00f3micas que tenemos la responsabilidad, como simios tristes e inteligentes, de considerar. <br><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Toda la estructura de nuestro comportamiento en sociedad a lo largo del tiempo ha ido trazando un camino del cual no vamos a derrapar f\u00e1cilmente. No va a bastar un confinamiento de meses donde podamos engolosinarnos con filosof\u00eda y cocina para que no volvamos a comportarnos exactamente igual a como lo ven\u00edamos haciendo apenas tengamos la oportunidad. La esperanza del quiebre de este status quo (e incluso se dijo, del capitalismo) permiti\u00f3 a muchos so\u00f1ar con poder volcar algo de su energ\u00eda en actividades que le sean llamativas, sin que eso signifique tener que sacrificar su tiempo de descanso m\u00ednimo que necesita como humano. Lamentablemente, al volver las viejas costumbres vuelven los viejos criterios y mucho de esto r\u00e1pidamente pas\u00f3 a ser nuevamente irrelevante.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Esto \u00faltimo resulta en una doble p\u00e9rdida: Adem\u00e1s de la evidente ventaja de aprender o desarrollar m\u00e1s habilidades, tambi\u00e9n un efecto pasivo de esto es la empat\u00eda que es capaz de generar el mero hecho de familiarizarte con otras disciplinas. Una persona que aprovech\u00f3 el entusiasmo del confinamiento para pintar su terraza podr\u00e1 inmediatamente entender un poco m\u00e1s a otros y otras que hayan realizado esas labores o que directamente trabajen en ese nicho. Si cada humano interrumpiera lo que hiciera durante cinco a\u00f1os y se dedicara a hacer algo que jam\u00e1s antes practic\u00f3, probablemente pasado ese tiempo ser\u00eda capaz de comprender al menos un poco mejor la vida de muchas personas con las que antes jam\u00e1s hubiera tenido un piso en com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Estas posibilidades no desaparecieron con el levantamiento de las restricciones y est\u00e1 solo en nuestras manos la tarea de hacer que estos sucesos no resulten tan solo una an\u00e9cdota o un cumplimiento de una moda, sino un peque\u00f1o cambio de paradigma que pueda, alg\u00fan d\u00eda, efectivamente ser un verdadero y perenne beneficio para la raza humana. Tristemente siempre habr\u00e1n quienes por diversos motivos no puedan darse el lujo de siquiera encontrar ese espacio de tiempo para mirarse hacia adentro, pero el solo hecho de mantener la perspectiva y el cuestionamiento activos ya suma invaluablemente al gran esquema de las cosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">\u201cNuestra responsabilidad puede ser menos espectacularmente obvia que la de <em>ellos<\/em>, pero no menos real\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #000000;\">Aldous Huxley \u2013 Time Must Have a Stop<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><br><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><br><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><br><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><br><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><br><\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\n<p><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ba8aad2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ba8aad2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-70d02047\" data-id=\"70d02047\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2b82482d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2b82482d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #000000;\">Autor: Javier Goya L\u00e9on <br \/><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><em>Realizador audiovisual y m\u00fasico, empedernido lector y entusiasta de las preguntas sin respuesta. Nacido en Chile, actualmente reside en Buenos Aires donde trabaja con su productora Nomen Nescio.<\/em><\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una situaci\u00f3n peculiar y sin precedentes para nuestra generaci\u00f3n, s\u00fabitamente una parte enorme de la humanidad se vio pasando casi todo su tiempo, tanto libre como laboral, encerrado en sus casas&#8230;<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":8989,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[65,73],"tags":[114],"class_list":["post-8983","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","category-articulos-previos","tag-opinion"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/imagendepandemia-.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8983","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8983"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8983\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8989"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8983"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8983"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8983"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}