{"id":9354,"date":"2022-11-07T13:17:12","date_gmt":"2022-11-07T18:17:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/?p=9354"},"modified":"2023-04-15T12:18:55","modified_gmt":"2023-04-15T17:18:55","slug":"cacaima-capitulo-segundo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.culturaltraslahuella.com\/en\/cacaima-capitulo-segundo-2\/","title":{"rendered":"CACAIMA \/ Cap\u00edtulo 2"},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9354\" class=\"elementor elementor-9354\" data-elementor-settings=\"{&quot;page_masthead_image_height&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;px&quot;,&quot;size&quot;:900,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:70,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_image_height_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;vh&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_x_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_tablet&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;page_masthead_background_position_y_mobile&quot;:{&quot;unit&quot;:&quot;%&quot;,&quot;size&quot;:50,&quot;sizes&quot;:[]},&quot;rhye_hide_title_disabled&quot;:&quot;yes&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7aa22bb elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7aa22bb\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e979bc8\" data-id=\"e979bc8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e363db8 elementor-widget elementor-widget-spacer\" data-id=\"e363db8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"spacer.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-spacer\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-spacer-inner\"><\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a54a1e2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a54a1e2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f14f7cb\" data-id=\"f14f7cb\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-caa1507 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"caa1507\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><em><span style=\"color: #000000;\">CAPITULO SEGUNDO<\/span><\/em><\/p><p><em><span style=\"color: #000000;\">LA RAZA DE LOS HOMBRES JAGUAR<\/span><\/em><\/p><p><strong><span style=\"color: #000000;\">Las lluvias arreciaban y los arroyos ensanchaban el r\u00edo, como una gran anaconda en gravidez a medida que se adentraba en las honduras de la selva, el peque\u00f1o viajero se encontraba frente al peligro inminente de sus poderosas aguas, el enorme torrente lo condujo por un largo tiempo con una pasividad inquietante, hasta que se precipito a una catarata de enormes proporciones, donde se puso a prueba la determinaci\u00f3n de su coraz\u00f3n y el temple de su coraje. Sus tiernos brazos invirtieron todas las fuerzas contra la corriente y no bast\u00f3 ning\u00fan esfuerzo para ponerse a salvo. Finalmente sucumbi\u00f3 a la fuerza del esp\u00edritu omnipotente del agua, que lo arrastr\u00f3 a las fauces del precipicio.\u00a0<\/span><\/strong><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Tom\u00f3 un gran sorbo de aire y se abandon\u00f3 al vac\u00edo incierto de su destino, y mientras ca\u00eda vertiginosamente por el lomo de la voluptuosa cascada, tuvo visiones de su futuro; Im\u00e1genes de su madre soltando su mano, los rostros de los habitantes de la aldea con fuego en los ojos, pudo verse a s\u00ed mismo hecho un hombre con pintura roja en el rostro, vio un fuego tempestuoso que iluminaba la noche y sus cenizas creaban estrellas fugaces que se apagaban en el cielo oscuro\u2026 una lanza plateada resplandeci\u00f3 como un rayo en su mente al chocar contra el agua, dejando todo en blanco\u2026<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">En ese momento lo absorbi\u00f3 el vac\u00edo, la oscuridad completa, el ruido sordo de la profundidad le invad\u00eda el alma y le inundaba todo el pensamiento. Completamente inm\u00f3vil, descend\u00eda al fondo del pozo abrazado por esa nada que tambi\u00e9n ofrece calma. Al reaccionar abri\u00f3 sus brazos para detener la inmersi\u00f3n y poco a poco ascendi\u00f3 a la superficie, con la pesadilla en su memoria de haber enfrentado a la muerte.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Luego de luchar contra la corriente, Cacaima se encontr\u00f3 aferrado a una piedra en la orilla, aturdido y exhausto. Cuando por fin se incorpor\u00f3, alz\u00f3 su mirada cansada a las alturas, donde se vert\u00eda la poderosa cascada. Contempl\u00f3 la inmensidad del mundo en ese milagro de agua, se sinti\u00f3 tan peque\u00f1o como nunca se habr\u00eda sentido, baj\u00f3 lentamente su mirada y descubri\u00f3 con sorpresa que en la transparencia superficial de las oscuras aguas, emerg\u00eda una gigantesca serpiente blanca; sus miradas se enlazaron y hubo un momento de inmovilidad absoluta alrededor, hasta las aguas que ca\u00edan se detuvieron por ese peque\u00f1o instante; luego de un parpadeo desapareci\u00f3 aquella figura enigm\u00e1tica en las profundidades del agua, como si fuese un fantasma. Esa fue la primera vez que Cacaima se encontraba con Antumia, la serpiente guardiana del esp\u00edritu del r\u00edo.\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Cacaima se encontraba absolutamente solo, le abrazaba la inmensidad de la selva, su d\u00e9bil cuerpo se sosten\u00eda simplemente sobre las ra\u00edces de su sombra y la angustia crec\u00eda en su interior como una larva. Tuvo la certeza inmediata de que ya no pod\u00eda regresar, ni tampoco seguir avanzando por el rio que se tornaba violento y turbio entre las filosas rocas. Su miedo por fin sali\u00f3 de su capullo y circundo su frente como el vuelo inicial de una t\u00edmida mariposa, un vuelo torpe y confuso.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">Al apaciguar su respiraci\u00f3n y consentir todas sus alternativas, se dispuso a proveerse de peque\u00f1os bagres, emprendi\u00f3 una caminata lejos de la humedad, encendiendo un fuego para recuperar las energ\u00edas necesarias y as\u00ed continuar con su existencia, que ahora estaba puesta en la bandeja de la duda.\u00a0 Despu\u00e9s de satisfacer su est\u00f3mago, cerr\u00f3 los ojos al lado de la d\u00e9bil fogata y se vio a s\u00ed mismo, luces fugaces danzando en su mente\u2026 De nuevo cerr\u00f3 los ojos en intermitentes destellos de ceniza, parpadeando hasta quedar completamente dormido\u2026\u00a0<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">A la ma\u00f1ana siguiente cuando despert\u00f3, dio un salto de sorpresa que lo dej\u00f3 de pie y en una sola pieza\u2026 Se encontraba rodeado de enormes jaguares agazapados dispuestos a convertirlo en una tierna presa.\u00a0 Despojado de todo color y sin el alma en su humanidad, se inclin\u00f3 debilitado por el pavor, dispuesto a ser devorado como lo dicta la Ley de la naturaleza. Apret\u00f3 fuerte los labios y los ojos, descanso la frente clavada en la tierra, tembl\u00f3 hasta que sonaron sus dientes\u2026 Por un instante imagino como seria ser desgarrado por las inmensas fauces de aquellos animales que lo asechaban, adivinando la destrucci\u00f3n de su piel, el desgarramiento de los tendones y m\u00fasculos al ser arrancados por los furiosos golpes de garras y colmillos sobre la fragilidad de su cuerpo.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">De repente\u00a0 sinti\u00f3 que algo se pos\u00f3 sobre su hombro, era \u00e1spero pero c\u00e1lido, con el miedo mordiendo su garganta abri\u00f3 lentamente los ojos y descubri\u00f3 que eran hombres. Hombres vestidos con pieles, adornados con garras, sus cuerpos pintados de tiznes que emulaban las enigm\u00e1ticas manchas del salvaje felino.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">La raza de los hombres jaguar hac\u00eda presencia en el nuevo despertar de su vida y descansaban las c\u00e1lidas manos sobre su espalda. Cacaima habr\u00eda llegado a sus territorios, justo cuando los ancianos sabios predec\u00edan la llegada del nuevo hombre jaguar que tendr\u00eda el color de la tierra, visiones y signos que resplandec\u00edan en el cielo como truenos y estrellas.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\">\u00a0<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ba8aad2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ba8aad2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-70d02047\" data-id=\"70d02047\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4ee0ae8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4ee0ae8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><span style=\"color: #000000;\"><i>Contin\u00faa leyendo los siguientes capitulos del relato de \u00abCacaima\u00bb en la pr\u00f3xima edici\u00f3n de nuestra revista. <\/i><\/span><\/p><p><span style=\"color: #000000;\"><i>Este cuento tiene 14 cap\u00edtulos en total. Este es reci\u00e9n el comienzo.<\/i><\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2b82482d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2b82482d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<pre><span style=\"color: #000000;\"><em>Por H.Mart\u00edn\u00a0<\/em><\/span><br \/><br \/><span style=\"color: #000000;\">Escritor, guionista y poeta conceptual bogotano, cofundador de la organizaci\u00f3n ECONCIENTES, \u00a0enfocada a a creaci\u00f3n y fomento del arte con valores ecol\u00f3gicos y preservaci\u00f3n del medio ambiente desde el \u00e1rea de literatura. \u00a0Actualmente columnista de la revista Cultural Tras La Huella y miembro activo de RAL (Rutas de arte Latinoamericano).<\/span><\/pre>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7e71361 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7e71361\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-17c1072\" data-id=\"17c1072\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-94119a9 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"94119a9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<pre><span style=\"color: #000000;\">Ilustraci\u00f3n por Fabi\u00e1n Zamora<\/span><br \/><br \/><span style=\"color: #000000;\">Artista visual m\u00fasico experimental y dise\u00f1ador Arq.<\/span><br \/><br \/><span style=\"color: #000000;\">Pueden conocer el trabajo de Fabi\u00e1n en sus redes sociales.<\/span><\/pre>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-79c54f5 elementor-shape-rounded elementor-grid-0 e-grid-align-center elementor-widget elementor-widget-social-icons\" data-id=\"79c54f5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"social-icons.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-social-icons-wrapper elementor-grid\" role=\"list\">\n\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-icon elementor-social-icon elementor-social-icon-instagram elementor-repeater-item-20e371e\" href=\"https:\/\/www.instagram.com\/zfabianart\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-screen-only\">Instagram<\/span>\n\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"fab fa-instagram\"><\/i>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-grid-item\" role=\"listitem\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"elementor-icon elementor-social-icon elementor-social-icon-facebook elementor-repeater-item-a9a2aa9\" href=\"https:\/\/web.facebook.com\/fabian.zamora.3910\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\n\t\t\t\t\t\t<span class=\"elementor-screen-only\">Facebook<\/span>\n\t\t\t\t\t\t<i aria-hidden=\"true\" class=\"fab fa-facebook\"><\/i>\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/span>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luego de luchar contra la corriente, Cacaima se encontr\u00f3 aferrado a una piedra en la orilla, aturdido y exhausto. 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